El frasco de la calma

       

El frasco de la calma, di adiós a las pataletas y llantos con este método infalible.

El frasco de la calma

 El “frasco de la calma”,  es una técnica muy eficaz para tranquilizar a un niño durante un periodo de tensión, rabieta o episodio de llanto, además de  favorecer la creatividad.

Cuando un niño se encuentra inquieto, la primera reacción de los padres es pedir al niño que se calme por un momento, cuya respuesta por lo general es una escena de gritos y llanto. En ese momento se agita el frasco y se entrega al pequeño, acompañado de un tono de voz suave y una explicación de cómo respirar lentamente.

Mientras el brillo se asienta en el fondo, el pequeño despeja su mente y poco a poco disminuye el estrés. Además, esta técnica ayuda a organizar y a centralizar el sistema nervioso del niño, le permite concentrarse en algo específico y eventualmente lo lleva a la calma.

Para hacerlo se necesita un frasco de vidrio o una botella de plástico transparente, agua tibia de preferencia, tres cucharadas de brillantina de diferentes tamaños, dos cucharadas de pegamento transparente y champú infantil transparente. Mezcla todos los ingredientes dentro del frasco y deja un espacio para que se mueva el contenido.

 

 

 

Publicado el 8/1/2016

       

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